Sin dejar de creer, libres en 1863.

El tema que voy a tratar ahora, como podéis ver en este poema, es la esclavitud negra en América. Desde que los españoles y los ingleses viajaron al Nuevo Mundo, no volvieron a pasar hambre. Muchos ni siquiera trabajaban. ¿El porqué? Pues porque disponían de mano de obra muy barata: los esclavos. Cientos de miles de personas de color que eran capturadas en África. Siempre había uno o dos curas en cada barco, y se mojaba a los esclavos con agua bendita diciendo "Dios te perdona". Por si fuera poco, a los barcos controlados por la Iglesia que transportaban a estos pobres jóvenes, de ambos sexos y de todas las edades, se ponían nombres como "Jesús"-como el primer barco negrero inglés-, o "misericordia"... en fin, una payasada y una crueldad, porque de misericordia no tenían nada, y daban mala imagen.
Las condiciones en las que eran trasladadas familias enteras eran infrahumanas. Iban todos desnudos, a cuatro patas, y a veces en jaulas. Tenían el cuello y las extremidades sujetos por grilletes. No sé qué les darían de comer, supongo que alguna bazofia. Y eso si les daban de comer. Cuando encontraban unos cuantos enfermos, los ataban a una cadena y lanzaban al primero al vacío. Obviamente, los demás caían después. Los primeros morían bajo el peso de los demás y las cadenas, y a causa de las enfermedades. Y los segundos por las dos últimas razones y por ser arrastrados hasta el fondo del mar. Ninguno sobrevivía. O vivir sabiendo que morirían, o morir. Aquella era la vida de esos "animales", que incluso el Vaticano trataba como bien de la Iglesia, es decir, como ganado. Uno de cada diez, lograba llegar a América. Aquella era la vida de esos animales sucios y repugnantes, que se vendían en mercados. Charles Dickens, gran escritor, filósofo y pensador inglés, fue más listo, y en su viaje a América, relatado en su novela "Notas de América", en vez de preguntar a los dueños de esclavos, miró en los anuncios de periódico. Era lo más normal del mundo encontrar ahí cosas como: "Se busca negro de doce años escapado" "se busca negro maduro sin un ojo y con una mano volada, su cara está abrasada con pólvora.", o incluso "se busca negra de ocho años con su hermano de cinco, ambos con marcas de latigazos en la espalda". Lo más alarmante de esto era que la prensa era leída en familia a la hora de cenar, en familia.
Gracias a Dios, la esclavitud fue abolida en 1863. Pero unos años más tarde se creó el Ku Klux Klan. ¿Sabéis cuál es su asqueroso e hipócrita lema? "Desde siempre, protegiendo a tu familia". Y esta ha sido mi reflexión de hoy.
Un abrazo,
Asier Olea.

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