viernes, 1 de febrero de 2013

Sabes a rica miel.

Si me obligaran a dejar de amarte
adiós a este mundo yo le diría,
basta sólo un poco de tu alegría
en mi corazón para ansiar besarte.

Saberlo debes, querida obra de arte,
agradezco siempre tu compañía,
razones y ejemplos: que cada día
imagino mis brazos abrazarte.

Cuando estoy dormido sueño contigo,
aliñas mi alma con felicidad,
mi alma, que sin ti no es nada de nada.

Imploro que escuches lo que te digo,
entre tú y yo, te adoro, de verdad,
lo sabes tú muy bien, mi niña amada.

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