sábado, 26 de enero de 2013

Juntos.

Miro tus hombros, tus brazos, tus manos,
y sólo con verte ya sé qué hacer,
besarte, arañarte, satisfacer
los instintos de los seres humanos.

Miro tus manos, tus hombros, tus brazos,
sólo he empezado y ya estamos sudando,
me deleito un instante imaginando
que cubro tu cuerpo con lengüetazos.

Veloz, rápido, ardiente como el fuego,
beso tu abdomen con delicadeza,
lamo tu cuello y llego a la cabeza
y con tu lóbulo derecho juego.

Chupo delicadamente y lo muerdo
logrando arrancarte un débil gemido,
y lento, sin hacer apenas ruido,
me lanzo yo a por el lóbulo izquierdo.

Después desta empalagosa tortura
voy desabrochando el sujetador,
es grande y sedoso, emana calor,
lamo los dos pezones con ternura.

Deslizo tus bragas con suavidad
hasta que quedan fuera de tus piernas,
después muerdo suavemente tus tiernas
y lindas manos con complicidad.

Coloco mi erecto miembro en tu entrada
y voy contando hasta tres despacito;
de tu boca sale un pequeño grito,
por que la meta estás desesperada.

Al fin te la meto y de pronto gimes,
comienzo un suave y lento mete saca,
sueltas un grito sintiendo mi estaca,
me das un besito, no te reprimes.

Después de disfrutar con entusiasmo
durante algo más de veinte minutos
y de probar de ti tus dulces frutos
llegamos juntos a ese ansiado orgasmo.

2 comentarios:

  1. Compañero Asier! perdone la tardanza, espero que aun me recuerde, por acá estoy de nuevo dándole un vistazo a su blog, me imagino que disfruto mucho cuando se inspiro para escribir este poema jeje, excelente!.

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  2. Oh, Johan, muchísimas gracias por comentar, llevo varios días leyendo tus poemas, pero no podía comentar por falta de tiempo-ya sabes, intento componer y subir uno diario-. Sí, la verdad es que estaba leyendo un relato erótico-de lo raro, lo más raro, pero al menos tiene un argumento-y pensé en hacer otro poema erótico, ya que no tengo muchos.

    ¡Un abrazo!

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