miércoles, 12 de diciembre de 2012

El agua en la pecera, la calma en mi agonía. (segunda edición)

Es bonita como la primavera
y tiene nombre de virgen, María,
por su culpa no tengo hambre de día,
claro está, no es una chica cualquiera.

Relajante como agua en la pecera,
esta chiquilla calma mi agonía,
es toda mi salud y mi alegría,
como si ella hacerme vivir pudiera.

De su sonrisa ya he sido testigo,
mas a la primera quedé prendado
de un jazmín que ya ha florecido,

que en su tela de seda me ha atrapado,
si se pone triste, ese es mi castigo,
que se ponga contenta es mi regalo.

Lee aquí la primera edición.

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