jueves, 15 de noviembre de 2012

Un mundo hambriento.

Tan simple como comer
y tan difícil de hacer,
mil millones de personas
no se pueden mantener.

Indio, alemán y escocés,
no importa dónde nacer,
si la pobreza les toca
no se podrán proteger.

En Tanzania y en España,
en China y en Dinamarca,
todo el mundo muere de hambre
cuando la comida acaba.

Si los alimentos faltan
y la muerte los engaña,
todos caen en ese enjambre
que es el hambre, y los atrapa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario