miércoles, 27 de junio de 2012

El agua en la pecera, la calma en mi agonía.


Bonita cual primavera,
nombre de virgen, María,
por quien no como de día,
no es una chica cualquiera.

Es el agua en la pecera,
es la calma en mi agonía.
Es salud, es alegría,
como si vivir me hiciera.

De su risa soy testigo,
mas he quedado prendado
de un jazmín ya florecido,

que en su tela me ha atrapado.
Su tristeza es mi castigo,
y su mano, mi cayado.

Sin miramientos, sin condiciones, sus sensaciones, nuestros sentimientos.


Por qué yo, bella princesa,
y no ese caballero.
Por que no más que un plebeyo,
a vos os interesa.

Desque escuché su voz,
desde que hablé con ella,
paso las noches en vela,
buscando una razón.

Es el amor, que une ciudades.
Es el amor, sin condiciones.
Aleja los males, calma los dolores,
y cura enfermedades.

Es el amor, sin miramientos,
el amor y sus sensaciones.
Es el amor, las emociones,
y son nuestros sentimientos.

Quizá esperaba más.


Un domingo más,
el autobús vuelve a casa.
Mi cuerpo feliz descansa,
John Denver comienza a cantar.

Madrid me cuesta recordar.
Take me home, country road,
y termina la canción.
Sé que dejo mucho atrás.

Tal vez sólo ahora me sienta mal,
pues realmente me supo a miel.
Las barracas, mis colegas, bastante bien,
pero quizá esperaba más.

No creo estar seguro
destos versos poder guardar.
Intranquilo, vacío, es igual.
Ojala nada siga oscuro.

miércoles, 20 de junio de 2012

Y mires donde mires, sólo ves palabras.


Hipocresía,
sinceridad,
maldad,
alegría.

Testarudez,
sabiduría,
agonía,
ordinariez.

Cultura,
matanza,
venganza,
ternura.

Dictadura,
destructora,
devastadora,
amargura.

Palabras escritas en verso
que hoy día se dan.
Imposibles de parar,
más, más, van en aumento.

Conciencia,
ánima,
trágica,
impaciencia.

Desafío,
amor,
terror,
desvarío.

Pobreza,
humildad,
generosidad,
tristeza.

Acabar,
despedida,
herida,
destrozar.

Palabras escritas en verso
que hoy en día se dan.
Más, más, en aumento van,
más, más, más a cada momento.

Contaminación,
enfermedad,
enemistad,
canción.

Ausente,
rapto,
tacto,
delincuente.

Olvido,
felicidad,
enemistad,
alarido.

Mío,
nuestro,
secuestro,
sombrío.

Palabras escritas en verso
que se repiten a diario.
Como odio, muerte y daño,
en la vida real y en los cuentos.

Palabras que alegran,
palabras que amargan,
palabras que dañan,
palabras que apenan.

Palabras que gustan,
palabras que cambian,
por arte de magia,
tan rápido que asustan.

Palabras que queman,
palabras que atentan,
palabras que tú creas,
palabras que segregas.

Palabras que duelen,
palabras que arañan,
palabras que engañan,
palabras que muerden.

Palabras que hablas,
palabras que dices,
y mires donde mires,
sólo ves palabras.


Para un mundo cultamente horroroso,
Asier.

Gente idiota, por todos lados. Estúpidos chalados. Me la sopla.


Gente idiota,
por todos lados.
Estúpidos chalados.
Me la sopla.

Hipocresía allí,
hipocresía acá.
Qué más me da,
ellos son así.

Incredulidad,
impaciencia.
Tanta demencia
como desigualdad.

Humillación,
violencia por doquier,
eres tú, es aquel,
pero no tenéis razón.

Y por qué yo,
alma inocente,
y no ese demente,
o ese cabrón.

Ni siquiera ha pasado,
al menos, yo no lo sé.
Nada puedo hacer
para ver esto arreglado.

´´No sé nada,
pero quiero saberlo``.
Deberías hacerlo,
desaparecer de la nada.

Dejo claro
que no volveré,
nunca este suelo pisaré,
está endemoniado.

Y esta te la guardo.
Lo juro, lo prometo.
Será un secreto,
y algún día habrá terminado.

Terminado todo,
terminado para siempre.
Dejaré de verte,
asquerosa con cara de mono.

Tu vida acabará,
tu carrera se habrá esfumado.
Sola te habrás quedado,
hija de Satanás.

Y claro está, yo ignoro
cómo tú te has licenciado.
Si para ello has sobornado,
ahora lo entiendo todo.

Tú, supuestamente, solo quieres saber,
pero es falso que lo desconoces.
Mientes y oyes voces
que te guían a tu propio anochecer.

Te has equivocado,
muy mal actuaste.
Que yo era tonto, eso pensaste,
y ahora la has cagado.

Por ser tan hipócrita,
tan gilipollas,
por eso estás sola,
la tierra que pisas, vuélvese inhóspita.

No volverás a nacer.
A qué has venido,
Lucifer, Ángel Caído,
mas sentirás mi rabia por destrozarme el nido.

Arruinar mi vida,
eso deseas.
Ojala mi deseo suceda
y llegue tu partida.

Porque nadie,
nadie con conciencia,
es, como tú, tan bestia.
Nadie causa tal barbarie.

Y repito lo dicho:
fuera de aquí.
Vas a morir,
repugnante bicho.

Morirás, te enterrarán,
quedarás atrapada,
y bajo tierra, olvidada.
Te pudrirás, desaparecerás.

Gente idiota,
por todos lados.
Estúpidos chalados,
me la sopla.

Para ´´-VNV-``,
Asier Olea.