lunes, 28 de mayo de 2012

Carta a Robin Gibb.


Desde el cincuenta y siete
hasta dos mil doce,
tu inconfundible falsete
todo el mundo conoce.

Fue escuchar que salías del coma,
y una gran alegría me embriagó:
´´Robin Gibb tendrá el alta``.
Me llenaste de emoción.

Maldito cáncer,
castigo de la vida.
Fue flipante,
porque no lo merecías.

Sesenta y dos años contabas
cuando la muerte te visitó,
no me lo esperaba,
pero sucedió.

´´How can you mean a broken heart``
el mundo revolucionó,
sin ojos puedo ver
que los Bee Gees llegan al corazón.

Porque ´´Night fever``
me emocionó,
pero ´´Staying Alive``,
me enamoró.

Gracias por tus baladas,
gracias por tus sonetos.
Tu muerte lloraremos,
siempre te escucharemos.

Gracias por estos años,
que la música crecer hicieron,
nosotros no olvidamos,
nosotros no te olvidaremos.

Para Robin,
de Asier.


Canción de Barry Gibb para su recién fallecido hermano.

Fresa con nata, linda flor, comparte tu dolor.


¿Qué te pasa,
fresa con nata?
Aún no ha amanecido,
y ya estás haciendo ruido.
Vuelve conmigo a la cama.

¿Qué sucedió,
linda flor?
Cuéntamelo si quieres.
Cuéntalo si me quieres.
Comparte tu dolor.

Últimamente estás triste,
nada me dijiste.
Por ti todo haría,
te amo, cielo, te amo, María.
Tú nada malo hiciste.

Y te juro por mi vida,
que yo por ti moriría,
que de ti quedé prendado,
que nunca tanto he amado,
que me encanta tu sonrisa.

No te deprimas,
no hagas caso, María,
no les conoces,
no te conocen,
disfruta de tus días.

Que yo te deseo,
que aquí te espero,
con los brazos abiertos,
anhelando tu aliento,
y en los labios llevo un ´´te quiero``.

Para ti,
Asier Olea.